Susurros del edificio
Hoy abrimos cinco minutos antes porque la puerta tenía ganas.
La sección de aventuras amaneció con arena en el piso.
Nadie hace preguntas.
Hay una silla reservada para quien todavía no sabe qué está buscando.
La estantería de viajes cambió de sitio durante la noche.
Dice que necesitaba conocer mundo.
La sección infantil amaneció dos centímetros más cerca del cielo.
Hay un banco en el patio reservado para las ideas que todavía no saben que lo son.
El reloj del hall atrasa exactamente lo necesario para terminar un capítulo.
Hoy el viento ordenó los papeles.
Nadie sabe en qué idioma.
La puerta principal aprendió los nombres de quienes vuelven.
Jamás los pronuncia.
Jamás los pronuncia.
Hoy las ventanas miraron para otro lado.
La escalera contó un escalón más.
No quiso explicar por qué. La puerta del fondo bosteza cuando llueve.
Los pasillos se estiran un poco cuando llega un lector curioso.
Esta mañana una pared recordó un cuento.
Todavía está sonriendo.
Todavía está sonriendo.
