Lo que vio la vidriera
La vidriera nunca entra.
Sin embargo, casi siempre es la primera en enterarse.


La vidriera asegura haber visto entrar una mujer con un paraguas lleno de pájaros. Nadie más la vio.


Alguien dejó estacionada una bicicleta entre dos capítulos.


La vidriera aprendió que la gente rara vez mira los libros.
Primero mira su propio reflejo.



La lluvia pidió permiso para leer junto a la ventana.
Se autorizó.



La vidriera vio pasar a un señor que sonreía solo.
Entró.
Salió acompañado por un personaje secundario.



Hay libros que esperan lectores.
Hay lectores que esperan libros.
Y hay días en que unos y otros llegan con cinco minutos de diferencia.




Un niño preguntó dónde estaban los cuentos verdaderos.
Le señalaron todos los estantes.





Responsable:
Analía Alvado

Proyecto asociado a «Garabatos»